jueves, 31 de marzo de 2011

Clases de cocina...

Hola!!!

No es que me haya vuelto loca, todo tiene una explicación...

Hace unas semanas me llamaron mis primas para preguntarme si nos apetecería tener la Thermomix... ¿Y a quién no???

Así que, como regalo de boda... LA THERMOMIX!!!


Es un regalazo, para Pedro claro... no, es broma... para los dos... Así quizás, empecemos a comer en condiciones.

Con motivo de nuestra entrada en el selecto club de "marujis de lujo", mis primas me invitaron a una clase de presentación de las bondades de la Thermomix... y lo cierto es que las tiene... y muchas...


Creo que es de esas cosas sin las que puedes vivir, pero que cuando la pruebas ya no puedes vivir sin ella.

En un local más que preparado para la ocasión que me recordaba al escenario de la película Julie & Julia,


con el maravilloso libro de cocina “Mastering the Art of French Cooking” como telón de fondo... Una puesta en escena limpia, con una monitora principal y su equipo formado por otras cinco "presentadoras", como se denominan a si mismas y una cocina completa con un enorme espejo colocado en el techo, para que l@s asistentes al curso no se pierdan ni un solo detalle... vamos... chulííísimo, se ha desarrollado mi primera clase de cocina.


Desde el primer momento las dos Thermomix último modelo que flanqueaban la mesa central no han dejado de trabajar ni un solo minuto: zumos, panes, ensalas, pescado al vapor con verduritas... y así todo lo que puedas imaginar, que es lo que es capaz de cocinar la Thermomix... Ya estoy deseando darle al turbo!!! Eso si, entre masas, arroces, helados... ya me veo como una bola...

(degustación...)

Incorporaré una nueva sección en el blog, Cocina con Thermomix... es broma, lo que me faltaba...


Ya os contaré qué tal se lleva con Pedro, espero que se hagan súper amigos, yo me pido limpiarla... en el lavavajillas!!!

Si a algun@ le entra la envidia cochina por nuestro súper regalo ya sabe lo que tiene que hacer... Casarse!!! y tener unas primas como las mías!!!


Un beso y hasta prontito.

lunes, 28 de marzo de 2011

Nuestra Pedida

Hola!!!

Ayer fue un día muy especial... comienza la cuenta atrás...

Tenía preparado un post sobre la necesidad que tenemos a veces las mujeres de ir de compras, pero me apetece un montón compartir el día de ayer con vosotr@s...

Ayer por la tarde-noche, fue La Pedida, en casa de mi madre, al estilo tradicional... Una cena informal, preparada con mucho cariño, con la familia más cercana: mi madre y mis hermanas con sus parejas, los padres de Pedro, su hermano y su novia, el padrino (mi tío) y su mujer (mi tía) y nosotros dos... (me hubiera encantado que mi abuelo hubiera estado, es en estas ocasiones cuando más le echo de menos).

Durante la mañana fueron llegando a casa preciosos ramos y centros de flores,





enviados por los amigos más cercanos de la familia, es un bonito detalle que se agradece un montón, además, la casa luce preciosa para recibir a los invitados... Pedro se presentó a media mañana con dos hortensias enormes y preciosas...



(una de mis flores favoritas) una rosa y la otra blanca y mi vino favorito (Moscato D´Asti), en el fondo, creo que le hacía tanta ilusión como a mi, pero que le da un poco de vergüenza decirlo...

Además de las flores, recibí un regalo que me hizo muchísima ilusión... Pili, una amiga de mi madre, nos encargo galletas personalizadas para la ocasión, de Tiempo de Azúcar... mmmm!!! Además de preciosas estaban buenííísimas...



Después de cenar nos intercambiamos los regalos... que guardaremos para estrenar el día de la boda... para el que aunque parezca mentira... ya no queda tanto...


Un beso enorme y hasta mañana.

viernes, 25 de marzo de 2011

Mi preciosa Mondragón

Hola!!! Así se llama mi preciosa máquina de escribir... Mondragón (curioso nombre para estar fabricada en U.S.A.)...


Hace unos años falleció una tía-abuela y como en la mayoría de las casas hay ya de todo, hicimos un pequeño reparto entre los primos.

Había piezas preciosas, cajas de madera lacada, una preciosa máquina de coser, mantelerías de todos los tipos... y entre montones de cosas apareció ella...

Nadie le prestó atención, hasta que en medio de tanto revuelo se me ocurrió comentar que me gustaba.. y para que quieres más... en segundos se convirtió en uno de los objetos más preciados... Aprendida la lección, para próximas ocasiones, nunca me pronunciaré sobre lo que más o menos me gusta... es mejor hacerse el tonto y como quien no quiere la cosa, casi que parezca que estás haciendo un favor al resto por quedarte con esto o aquello... No es mi estilo, pero a veces con la familia, muy educadamente, pero hay que sacar los colmillos... jajaja!!! Suena fatal, pero es la verdad...

Bueno, el caso es que entre... "yo me pido esto y yo aquello, no me lo había pedido yo"... decidimos hacer un sorteo e ir eligiendo pieza a pieza por estricto orden... Renunciando a juegos de sillas y mesas que nunca habría sabido dónde o cómo poner, la máquina de escribir fue mi primera elección... Creo que hasta yo me sorprendí, pero no pude resistirme... Después en la reñida puja conseguí hacerme con vario sobjetos a los que ya les había echado el ojo, pero que como ya os he contado, aprendida la lección inicial, no se me ocurrió mencionar durante el reconocimiento y limpieza ninguna de ellas.

Desde que nos independizamos, ella se vino con nosotros, y ha decorado uno de los huecos de la estantería del salón... Muy bonita, pero estropeada... oooooo!!!


En multitud de ocasiones la he tenido entre las manos tratando de adivinar sin éxito, qué le sucedía, por qué no éramos capaces de hacerla escribir... hasta que el fin de semana pasado, aprovechando una escapada de Pedro a la Sierra de Béjar, a hacer esquí de travesía con Bisbal, decidí que era el momento de "meterla mano"...

Creo que no me faltó tornillo por quitar, ni pieza por limpiar... y mereció la pena, porque conseguí desbloquearla, además de gastar más de media caja de bastoncillos de los oídos... De chinos la operación...


Cuando conseguí que sus preciosas teclas golpearan el tambor, no me lo podía creer...


ya sólo me faltaba cambiar la cinta de tinta, y como un cohete me fui al centro en su busca, con la mala fortuna de coincidir en la tienda con la mal afamada Aída Nízar, algo que me tuvo medio fin de semana conmocionada... cómo se puede ser así!!!, qué mujer más escandalosa... tal cual me la imaginaba, así es!!!

Bueno, tras regresar a casa y comprobar que el carrete de la cinta de mi Mondragón era especial, no me quedó más remedio que desmontar tanto el viejo como el nuevo y sustituir la cinta, manchándome hasta las orejas... Pero de nuevo mereció la pena...

Y aquí esta, escribiendo de nuevo...

Sobre todo la tecla A, es bastante más complicada de teclear que la del ordenador... no tengo tanta fuerza en el dedo meñique...pero suena que da gusto...

Creo que estábamos predestinadas a encontrarnos, ella quería volver a escribir, y yo la quería ella... un flechazo...
Espero que os haya gustado nuestra pequeña historia... si os portáis bien, algún día os la dejo probar... ya tengo pensado dónde y cómo la vamos a utilizar...